Un neurocientífico de la Universidad de Minnesota investiga cómo podemos recuperar la confianza en las instituciones, entre nosotros

En un momento en que la confianza, en las instituciones, los líderes políticos, incluso en los vecinos y familiares, está menguando, Iris Vilares se adelanta para averiguar cómo reparar lo que está roto. Vilares siempre ha estado fascinada por las relaciones sociales y cree que en el centro de todas ellas está la confianza. O la falta de ello. El neurocientífico, que trabaja en el departamento de psicología de la Universidad de Minnesota, ha convertido la confianza en un sólido cuerpo de investigación buscado por economistas, psicólogos e incluso especialistas en marketing. Ahora madre de una niña de 22 meses, Vilares es muy consciente de la importancia de generar confianza con ella. Recientemente habló con el Club de Pensadores Críticos de Maple Grove y amablemente respondió a las preguntas de seguimiento a continuación.

P: ¿Cómo define la confianza?

R: Una expectativa positiva ante la incertidumbre social. Según la investigación de Mayer y sus colegas, es una disposición a ser vulnerable a las acciones de otra parte basada en la expectativa de que la otra realizará una acción particular importante para nosotros, independientemente de la capacidad de monitorear o controlar a esa otra parte.

P: ¿Cuándo aprendemos a confiar por primera vez? ¿Y desconfianza?

R: Primero aprendemos a confiar en base a nuestras interacciones con nuestro (los) cuidador (es) principal (es) cuando aún somos bebés. Aprender que algunas personas no son dignas de confianza puede ser muy rápido; ¡a veces una interacción fallida es suficiente! Pero tenemos que tener cuidado de no generalizar en exceso y darle a la gente el beneficio de la duda.

P: ¿Cómo podrían los colegas investigadores utilizar sus hallazgos sobre la confianza?

R: Se trata de personas generalmente de campos como la economía, la psicología, la neurociencia e incluso el marketing. La investigación en la confianza puede tener varias aplicaciones, desde el lado clínico (en trastornos como el trastorno límite de la personalidad), a las relaciones laborales (¿se debe monitorear constantemente a nuestros empleados o es un signo de desconfianza que los hará trabajar menos?), Al matrimonio. asesoramiento. Espero que mi investigación algún día ayude directamente con estos problemas.



P: ¿Por qué es importante confiar?

R: Los estudios encuentran consistentemente que tener conexiones sociales, y en particular relaciones sociales de alta calidad donde las personas se sienten apoyadas y conectadas, se asocia con una mayor satisfacción con la vida, un mayor bienestar y una menor mortalidad. Uno de los principales ingredientes para tener estas relaciones sociales es la confianza. Necesita cierto grado de confianza incluso para iniciar la mayoría de las relaciones, ya sea una relación romántica, de amistad o familiar. A nivel de país, los datos de la Encuesta sobre el desarrollo mundial y 'Nuestro mundo en los datos' indican una correlación positiva entre la proporción de personas que están de acuerdo con la afirmación de que se puede confiar en la mayoría de las personas y el producto interno bruto (PIB) de ese país. Además, los niveles más altos de confianza también se asocian con menos violencia y una mayor estabilidad política y responsabilidad.

P: En términos de instituciones, ¿en quién solemos confiar más?

R: Un estudio de Pew Research de 2019 analizó exactamente esto. Descubrieron que cuanto mayor es una persona, es más probable que confíe. En términos de en quién confían las personas, el estudio sugiere que las personas tienden a confiar más en los científicos y los militares.

P: Por el contrario, ¿qué instituciones luchan por ganarse la confianza?

R: Tanto en los EE. UU. Como en el extranjero, la gente parece confiar muy poco en los políticos. En el estudio de Pew, mientras que más del 80% de las personas creen que los científicos actuarán en el mejor interés del público, menos del 50% cree que en relación con los funcionarios electos. Los líderes empresariales tampoco son, en general, tan confiables, aunque aún más que los funcionarios electos.

P: ¿Cómo informan (o desinforman) los medios de comunicación nuestro sentido de en quién podemos y en quién no podemos confiar?

R: Los medios de comunicación tienen un papel muy importante en la configuración de las percepciones generales de confianza. En primer lugar, aprendemos en quién confiar no solo de la experiencia personal, sino también de escuchar las experiencias de los demás; Si los medios que miramos nos dicen constantemente que confiemos o no en una persona o institución en particular, es más probable que lo hagamos. Además, si los medios de comunicación retratan constantemente a personas de un determinado grupo o con determinadas características como indignas de confianza, podemos empezar a creer que todas las personas de ese grupo no son dignas de confianza, lo que obviamente no es el caso.

P: ¿Cuáles son algunas de las formas en que se destruye la confianza?

R: La más obvia es cuando las personas o instituciones no honran la confianza depositada en ellas y actúan de maneras egoístas que nos perjudican. Sin embargo, vale la pena señalar que todos somos humanos y que existe la tentación, o incluso se pueden cometer errores. Ser capaz de restablecer la confianza y hacer esfuerzos activos para reparar la confianza rota ('persuadir', como lo llaman algunos investigadores), puede evitar que la confianza se rompa por completo.

P: ¿Cómo se vería la 'persuasión'?

R: A nivel personal, se trata de poder interactuar entre sí y tratar de comprender las razones del comportamiento del otro. La mayoría de las personas no son indignas de confianza por malicia. Es hacer enmiendas y esfuerzos si fuéramos nosotros los que rompimos la confianza. Es una mejor comunicación. Es normal que las personas a veces hagan algo que no nos gusta (y viceversa). ¡Aprender a reparar lo que está roto y a perdonar puede ser de gran ayuda! A nivel de país, la investigación sugiere una correlación positiva entre los niveles de educación y la confianza, y una correlación negativa entre la confianza y la desigualdad de ingresos. Por tanto, un buen comienzo sería intentar reducir la desigualdad de ingresos y aumentar el acceso a la educación para todos.