Reseña: 'An American in Paris' ofrece encantos antiguos en Ordway

Hay un toque lánguido y romántico en 'An American in Paris' que le da a este musical anticuado un ensueño transportador. La combinación del espectáculo de música lírica y antigua, compuesta en los años 20 y 30 por George Gershwin con letra de su hermano Ira, y la elegante coreografía de ballet del director Christopher Wheeldon hace que parezca que nos han teletransportado a una fantasía escapista. .

También le gustaría pasar el rato en un mundo de danza y belleza, si hubiera sufrido las experiencias de los personajes en este espectáculo ganador de un Tony, cuya gira nacional está presentando el Ordway hasta el domingo.

'An American in Paris' se anuncia como 'un nuevo musical', pero su material original y su estilo son clásicos de Broadway, reutilizados para la amada película de 1951 Gene Kelly y ahora regresados ​​al escenario con un libro del escritor y director Craig Lucas.

La acción se desarrolla a raíz de la Segunda Guerra Mundial, que dejó a Europa en ruinas. Los estragos de la guerra no están representados visualmente en 'American in Paris', cuyo magnífico diseño presenta proyecciones de ordenadas calles y cafés parisinos, así como piezas ordenadas que son azotadas dentro y fuera del escenario por bailarines de pies veloces. (La escenografía, de Bob Crowley, se basa en gran medida en maestros franceses). Pero hay un indicio de experiencia traumática en la historia de fondo de Lise Dassin (Sara Esty), una bailarina francesa que se deshace de su timidez cuando baila.

Lise es el objeto del deseo febril de los estadounidenses enamorados Adam Hochberg (Etai Benson), un G.I. con una pierna rota que se ha quedado en Francia para seguir una carrera como compositor, y ex-teniente. Jerry Mulligan (McGee Maddox), que es pintor.

Ambos quieren ganarse el corazón de Lise, o al menos capturarla en su arte. Pero Lise está comprometida con el descendiente de un comerciante textil. Y Jerry está siendo perseguido por una rica y lujuriosa heredera estadounidense (Emily Ferranti). MATTHEW MURPHY Sara Esty y McGee Maddox en la producción itinerante de 'An American in Paris'.

La orquesta de la gira, dirigida por David Andrews Rogers, le da a la partitura de Gershwin una plenitud dulce y conmovedora. Es fácil dejarse atrapar por estas melodías, que encajan perfectamente con la coreografía limpia y elegante.



El elenco es mixto. Esty, que alterna el papel principal femenino con su hermana gemela, es una intérprete fluida que es magnética tanto como bailarina como como actriz. Como su compañero, Maddox es un actor más fuerte que un bailarín.

Benson, como narrador y pianista, se entrega con encanto en un espectáculo que se trata de huir de la realidad y del corazón. A veces, eso es lo que deben hacer las personas que han pasado por el horror.