'Happy Feet Two': ¿Cuándo es 'Two' menos que uno?

'Happy Feet Two' es para 'Happy Feet' de 2006 lo que 'Babe: Pig in the City' fue para 'Babe': una inteligente y adorable película original rehecha con la mayor parte del encanto extraído de ella.

La presunción, que los pingüinos tienen cada uno su propia canción especial que usan para cortejar a miembros del sexo opuesto, a excepción de un pingüino (con la voz de Elijah Wood) que no puede cantar una lamida, pero que puede bailar, es más o menos abandonado por una secuela confusa sobre pingüinos atrapados, calentamiento global y cooperación entre especies, todo en nombre de 'adaptarse o morir'.

Las canciones son más débiles. Las risas son menos, la mayoría provienen del pícaro pingüino Adelie, Ramon, expresado con un amplio acento latino por Robin Williams. Juega como un intento cínico de sacar provecho lanzando muchas ideas a medias y muchos más personajes a un equipo de animación de élite y esperando que produzcan 'Toy Story 2'.

Ellos no lo hicieron.

Mumble (Elijah Wood) y Gloria (ahora con la voz de Alecia 'Pink' Moore en lugar de la fallecida Brittany Murphy) son padres, pero su pequeño Erik (Ava Acres) no parece ser una astilla del viejo bloque de hielo de nadie. No puede bailar, no puede cantar. Así que se escabulle con sus amigos y se enamora de los pingüinos Adelia en Adelieland. Están dirigidos por 'el primer pingüino en aprender a volar'. Sven (Hank Azaria, con un amplio acento noruego) es un gurú de la autoayuda y un fraude. Puede volar, está bien. Es un frailecillo que se hace pasar por pingüino.

Si lo quiere, debe quererlo. Si lo desea, será suyo ', predica. El evangelio de la prosperidad se encuentra con Tony Robbins. Por supuesto, los pingüinos pueden aprender a volar.

Will the Krill, expresado por Brad Pitt en una historia divertida pero no relacionada, ha retomado ese mantra de 'adaptarse o morir'. Will y su compañero Bill (Matt Damon) hacen decenas de rimas y juegos de palabras de Krill y Will: 'Soy uno en un krillian'. ¡Adiós, mundo del krill!



Los primeros 20 minutos son un revoltijo loco y aleatorio. Los humanos aparecen y pueden ayudar. O no. Las voces de niños reales se utilizan para los muchos polluelos de pingüinos (y crías de elefante marino) que aparecen, lo cual es lindo.

El director George Miller pasó de hacer secuelas de 'Mad Max' a hacer películas para niños, 'Babe' y 'Happy Feet', y sus secuelas. Entretener y enseñar a los niños es una búsqueda noble, pero las secuelas poco entusiastas no son una consecuencia feliz de eso. Son solo una excusa para vender juguetes y Happy Meals.